domingo, 1 de febrero de 2009

¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


Ante esta interrogante los docentes, desde nuestra práctica y con base en los fundamentos metodológicos y psicológicos de la educación, podemos dar cuenta de que el aprendizaje no es solo mera (re)construcción de conocimientos por parte del estudiante, mismos que se evalúan como contenidos aprendidos, sino que además implica una compleja re-organización de esquemas de acción, de tal forma que lo aprendido satisfaga en él una necesidad que le permita además re-organizar los esquemas de entendimiento de la realidad. En la construcción de saberes el alumno experimenta una trasformación como sujeto en dimensiones que van más allá de la conceptual (contenidos) para moverse hacia las dimensiones procedimental y actitudinal demandando una especie de re-organización, con un mayor grado de complejidad, del plano cognoscitivo.
Mayor grado de complejidad del proceso de aprendizaje encontramos cuando hablamos del desarrollo de competencias por parte del aprendiz, pues al incluir una serie de atributos demanda la movilización de conocimientos, valores, habilidades y actitudes para llevar a cabo una tarea con éxito. Considero que estas capacidades no se pueden medir ni evaluar con preguntas que hacen referencia a contenidos, sino más bien son observables en la medida que el sujeto las pone de manifiesto al darles significado en la resolución de problemas y en la re-organización de los esquemas de entendimiento de la realidad o sea el sí-mismo.
CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE.

¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque de competencias y por qué?


La educación basada en competencias demanda la expresión de una extensa gama de tipos de aprendizaje por parte del individuo, pues el desarrollo de habilidades y destrezas está determinado por la convergencia del aprendizaje contextuado de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. En este sentido el docente requiere del análisis y selección de las propuestas de los procesos de aprendizaje apropiadas para lograr los propósitos que persigue.
Dentro de esta diversidad de formas de aprender, el aprendizaje significativo (D,Ausubel,J,Novak) y el aprendizaje por descubrimiento (J.Bruner), ambos con enfoque constructivista (J.Piaget), son propuestas interesantes para lograr el desarrollo de competencias en el estudiante ya que mediante su activación en lugar de recibir los contenidos de forma pasiva el aprendiz logra la interacción de los conocimientos previos con los nuevos, reconstruyendo y descubriendo conceptos y sus relaciones, contextualizándolos, reordenándolos y adaptándolos a su esquema cognitivo (Merrill, Gagné) en un proceso que promueve el desarrollo de atributos y la manifestación de sus variadas expresiones procedimentales y actitudinales.
De igual manera, la teoría del procesamiento de información que pone de manifiesto el orden en que el proceso de aprendizaje se puede dar y, como éste puede ser activado como medio de adquisición de conocimientos, se expone como una vía para desarrollar destrezas y habilidades que puedan ser utilizadas en la resolución de problemas.
Desde luego que las competencias no son posibles de desarrollar en ambientes aislados, sin la existencia de contextos, ni la guía y los andamios apropiados, por el contrario, como lo propone el socio-constructivismo (Vigotski), la interacción social es el elemento primordial para el despliegue del aprendizaje.